In this paper, we address the issue of partisan bias in compulsory voting systems. Given the current global trends - declining trust in mainstream political parties, rising support for left- and right-wing radicals, growing populism and anti-elite sentiment - we seek to determine how they manifest themselves in an environment where citizens are required to vote by law. To answer this question, a quasi-experimental design is proposed. The data show that forced activity does not affect either extreme forces support rates (from a cross-country perspective) or the rationality of their voters (from an individual-level perspective). As far as we know, this is the first attempt to generalize the role of compulsory voting in extreme politics, as well as the first one to refute this role with ample evidence. En este art & iacute;culo, abordamos el problema del sesgo de partido en los sistemas de votaci & oacute;n obligatoria. Dadas las tendencias mundiales actuales (la disminuci & oacute;n de la confianza en los partidos pol & iacute;ticos convencionales, el aumento del apoyo a los radicales de izquierda y derecha, el aumento del populismo y el sentimiento anti-elitista), nuestro objetivo es determinar c & oacute;mo se manifiestan en un entorno en el que los ciudadanos deben votar por ley. Para responder a esta pregunta, ofrecemos un dise & ntilde;o cuasi experimental. Los datos muestran que la actividad coercitiva no afecta el nivel de apoyo de las fuerzas extremas (desde una perspectiva multinacional) ni la racionalidad de sus votantes (desde una perspectiva individual). Por lo que sabemos, este es el primer intento de generalizar el papel del voto obligatorio en la pol & iacute;tica extrema, as & iacute; como el primer intento de refutar este papel con suficiente evidencia.